Cuando Boca sale campeón todo cambia. A los "xeneizes" se les llenan de lágrimas los ojos. Los de River directamente lloraron por los rincones y casi no hablan y más aún después de haber perdido con Boca Unidos en la B Nacional un día antes de que sus primos dieran la vuelta.
En la Redacción a pocos les importó que el inicio de las tareas se demorara más de dos horas por un corte de energía eléctrica. Todos esperaban las imágenes de La Bombonera. En nuestro edificio, como en las calles, los fanáticos festejaron y mostraron las banderas que guardaron durante tres años. Hoy el termómetro podrá marcar 50 grados o se desatará una tormenta que inundará las calles de la ciudad. Pero el ánimo no será el mismo. Los de Boca exhibirán orgullosos el título 51 de su historia y trabajarán con más ganas. Los de River, con sus desgracias a cuestas, se llamarán a silencio y estarán más concentrados que nunca. Así es el fútbol.